EDITORIAL
BUCAREST: VIEJOS CAMINOS, NUEVOS MODOS
La OTAN volvió a tener su cumbre a principios de abril en Rumanía, y en ella todos los socios de la
Alianza más los países asociados se reunieron para tratar los principales problemas a los que esta ya
casi sexagenaria organización hace frente.
Como suele pasar en estas cumbres, todo lo que en ellas se trata ya viene establecido de antemano y
se halla pactado y cerrado, pero no obstante siempre resulta útil reunir a los principales mandatarios y poner sobre
la mesa de la opinión pública los temas más candentes. Este año tocaba abrir de nuevo la puerta para permitir la
entrada de nuevos países, y el foco se puso esta vez sobre los Balcanes, siendo los admitidos Croacia y Albania.
Macedonia se quedó fi nalmente a las puertas ante la negativa de Grecia con el tema del nombre constitucional
del país, que en modo alguno reconocen. Es probable que en una futura cumbre, este tema esté ya solucionado.
Bosnia y Montenegro entraran en la Asociación para la Paz (PfP) vislumbrándose su integración en un futuro no muy
lejano, y dejando solamente a Serbia, con la espinosa cuestión de la independencia de Kosovo aún latente, como
el único estado “paria” de la zona. Ucrania y Georgia, a pesar de la oposición de Rusia, también vieron reconocidos
sus esfuerzos, animándoles a seguir por el camino siempre que se consiga tranquilizar a Moscú.
Y a Moscú se volvieron muchas miradas en la cumbre: el tema de Kosovo, la denuncia de los acuerdos CFE y el
escudo antimisiles de Bush estaban sobre la mesa. No se alcanzó acuerdo
alguno en ninguno de los puntos, pero al menos se tendieron puentes.
Y por último, aunque fue el punto más importante de la reunión: Afganistán,
defi nida como “alta prioridad” en la declaración fi nal. Cuatro puntos
esenciales: misión a largo plazo, apoyo a las autoridades afganas, esfuerzo
civil y militar, y cooperación con los países vecinos. En Afganistán se sigue
la OTAN jugando buena parte de su futuro, siendo hoy en día la misión más
peligrosa para los más de 60.000 hombres y mujeres que, encuadrados en
operaciones o misiones OTAN están por todo el mundo.
Tampoco se olvidó la Alianza de temas tan candentes como las armas de destrucción
masiva, el terrorismo internacional, Darfur o Iraq. En resumen, un amplio
abanico de objetivos para una OTAN ampliada y acrecentada que se dirige
hacia su 60º aniversario en 2009, con un camino lleno de nuevos retos que
exigirán un mayor esfuerzo si cabe a cada uno de los aliados y sus socios. FAM
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